calculo-vesicula

La vesícula biliar almacena bilis hasta cuando es requerida por el organismo para digerir especialmente las grasas que consumimos en nuestra dieta normal; 8 de cada 100 hombres y 17 de cada 100 mujeres forman cálculos más cuando factores como obesidad, múltiples embarazos, diabetes, cirrosis, pancreatitis, enfermedades inflamatorias intestinales y factores genéticos y raciales están presentes.
80 de cada 100 personas tenemos cálculos en la vesícula y no lo sabemos hasta cuando presentamos dolor en la parte alta y derecha del abdomen que es su principal síntoma, entre otros tenemos: distención abdominal, náusea o vómito, ojos o piel amarilla.
Consideraciones como tamaño, número, localización de los cálculos así como molestias que presentan y estado de las vías de trasporte de bilis al intestino son requeridas para decidir la cirugía que actualmente se la realiza por laparoscopía reemplazando a la cirugía abierta que queda como segunda opción quirúrgica. La cirugía laparoscópica

consiste en realizar entre 3 y 4 incisiones de 5 y 10 mm cada una y gracias a una cámara y pantallas de televisión se realiza la extracción vesicular generalmente a través del ombligo del paciente mejorando su recuperación, menos dolor postoperatorio, pronto retorno a su trabajo, menos tiempo de hospitalización.
En conclusión, los cálculos que no dan síntomas no son indicación para cirugía a menos que por otras características indicadas requieran de la extracción de la misma, es por eso que si los detectaron consulte un Cirujano General para tomar la mejor decisión para usted.
Entre las complicaciones que puede generar ésta enfermedad se encuentran: obstrucción de los conductos que llevan bilis al intestino, crecimiento de la vesícula, pancreatitis, infección de la vesícula llamada colecistitis, entre otras. Un chequeo médico periódico y a tiempo es muy importante para prevenir complicaciones.